Luis Olano Arias
Biografía
Nació y murió en Viñales, pueblo al que le profeso mayor cariño del que muchos han llegado a entender. De muy temprana edad, ya por la fe religiosa, ya por la humildad y falta de recursos de la familia, es enviado al Colegio de los Padres Agustinos de Valencia de Don Juan (León), lugar donde tiene sus primeros contactos con la música.
Su magistral oído, su gran voz y ese ímpetu y abnegación al trabajo que caracterizaron su vida, hicieron que, a pesar de la disciplina interna del colegio y de la lejanía de la familia, D. Luis comenzara a forjar al mismo tiempo sus dos carreras, la musical y la espiritual.
Años más tarde se trasladó a Valladolid, al Colegio de los Agustinos-Filipinos situado en pleno corazón de ésta ciudad, donde comenzó de forma oficial sus estudios musicales. Cursó estudios de Teología y Filosofía, amén de continuar con su formación musical, para acabar finalmente los estudios de Piano y de las asignaturas complementarias a éste.
Una vez ordenado sacerdote, fue enviado a Bilbao donde, con buen tino, continuó con sus estudios de Guitarra, finalizando el grado medio. En el tiempo transcurrido hasta 1974, impartió clases en distintos centros de los padres Agustinos, como el de Valladolid y el de Valencia de Don Juan. Ese año se trasladó a la comarca de Valdeorras, la cual no iba a abandonar, en el aspecto musical, hasta el final de sus días.
Corría el año 1974 cuando fue enviado como profesor al colegio Pablo VI de La Rúa. Nada más llegar comenzaron a conocerse sus aptitudes musicales, con lo cual el número de padres que se acercaban a él a pedir que diera clases particulares a sus hijos llegó a ser tan elevado, que pronto no pudo complacerlos. D. Luis en este colegio no solo enseñaba solfeo y piano, sino que compaginó siempre su trabajo de educador, formador y profesor musical, e infundió en los jóvenes estudiantes del colegio el amor a la música, creando coros y rondallas infantiles.
En el año 1979 es nombrado por el Sr. Obispo párroco de Alixo, Millarouso, Vilariño y Castro, Candeda y Domiz. Al igual que en La Rúa, le sucede ahora en El Barco de Valdeorras. Infinidad de padres acuden a él para que sus hijos puedan recibir enseñanza musical. Ante la imposibilidad de dar todas las clases en su casa, decide acudir al Exmo. Ayuntamiento, regido en aquel momento por el Sr. Eulogio Gavela, solicitando unas dependencias para poder impartir las enseñanzas musicales. Su petición fue muy bien acogida y un año más tarde el mismo Alcalde manifestó a D. Luis la posibilidad de impartir aquellas clases como Sección Delegada del Conservatorio de Orense. D. Luis animó al Sr. Eulogio Gavela a luchar por conseguir esto y a realizar las gestiones necesarias en Orense. Para el curso 1984 -1985, comenzaron a impartirse en El Barco las clases de solfeo, piano, armonía, historia de la música, estética y formas musicales como Sección Delegada del Conservatorio de Orense.
En el año 1986 fue nombrado director del centro social de El Barco de Valdeorras de reciente creación. Al no poder compaginar ésta actividad con la enseñanza musical, decidió dejar el puesto. Sin embargo, las clases musicales de El Barco siguieron realizándose como Sección Delegada del Conservatorio de Orense bajo un nuevo profesor. En la actualidad el Conservatorio de El Barco continua en funcionamiento.
En el primer año de su estancia en Millarouso la Edil de Cultura del Ayuntamiento de O Barco, Dña. Mari Carmen Gurriarán, se puso en contacto con él para ver la posibilidad de crear en O Barco una coral. Ella misma buscó un numeroso grupo de aficionados y rápidamente se comenzaron los ensayos. El Orfeón Valdeorrés llegó a ser una coral importante, logrando grabar un disco de larga duración con un variado repertorio de canciones, y sigue su andadura a día de hoy.
Creó un pequeño grupo de gaiteros con los niños de Millarouso, aprendiendo a tocar éste instrumento de forma autodidacta y casi a la vez que ellos. Es sorprendentemente numeroso el grupo de niños, hoy ya crecidos, que recibieron esta enseñanza.
Alumnos de ésta época los tiene por doquier, pero podríamos resaltar algunos, importantes ya a nivel nacional, como Yolanda Delgado, gran intérprete del piano amén de profesora, Mº del Carmen Gurriarán, profesional del canto lírico, y Manuel Prada, director de la Escuela Municipal de Gaitas del Ayuntamiento de El Barco.
En 1990 es destinado como Sacerdote a las Parroquias de San Román de Bembibre, Rodanillo y Losada, donde finalizará sus días. Pese a querer a las gentes de Valdeorras y sentirse muy querido por ellas, la salud de su Madre, la Sra. Teresa, empeoraba. La imposibilidad de que sus hermanos la atendieran le hizo plantearse el repentino traslado, si bien era una decisión ya estudiada, pues en la vuelta a su Viñales natal, una pequeña casa y una finca, fruto de sus esfuerzos y clases musicales, le estaban esperando. En ella se alojó con su madre, a la cual profesaba un profundo cariño y respeto, sus libros y sus instrumentos. Asimismo, ante la necesidad de desplazarse continuamente a las parroquias, contrató una empleada del hogar, muy querida por todos y conocida familiarmente como Dora. La buena de Dora permaneció empleada y apoyando a la familia hasta el último aliento de D. Luis.
Llegado a San Román impulsó la creación de una rondalla parroquial de niños, y consiguió ganarse en menos de un año el cariño y el respeto de la mayor parte de los jóvenes de sus parroquias. Tal fue su efecto, que pronto comenzaron a llegar chavales, que así era como a él le gustaba llamarlos, de todos los pueblos del Bierzo Alto, incluida su capital, Bembibre. Ya en San Román finalizó los estudios de Armonía, una meta que perseguía, pero que el tiempo y la dedicación no le habían dejado conseguir.
Al mismo tiempo, estimulados por el Orfeón Valdeorrés, un grupo de personas de Puebla de Trives, se sintieron atraídos por el canto coral y decidieron formar un Orfeón en la localidad. D. Luis, pese a las distancias y la dificultad, al ver el empeño que tenían, no pudo negarse a dirigirlo. El mayor problema fue encontrar un grupo de componentes suficiente, ya que la villa de Trives tiene pocos habitantes. Pronto se formó un grupo que desde los comienzos mostraron un entusiasmo poco común. El Orfeón Trivés le dio, además de un gran calor y apoyo hasta sus últimos días, gran cantidad de satisfacciones personales y musicales, entre ellas la participación en el Festival Internacional de Habaneras de Torrevieja en 1994. En Bembibre, copiando la iniciativa, se formó la Polifónica Bembibrense. Ambas corales se sienten hermanas desde sus inicios, y han sido fruto de arduo esfuerzo de los intérpretes y de un inquieto director.
Pocos años después de llegar a San Román, su Madre, la Sra. Teresa, fallecía. Este fue un gran golpe para él, del que tardó algún tiempo en sobreponerse.
Con el paso de los años, la Rondalla Parroquial de San Román se tornó en un gran grupo, tanto coral como instrumental, de niños dispuestos a aprender. En 1996, algunos padres aconsejados por D. Luis, entendieron que la mejor forma de preservar el logro era creando una asociación cultural, momento en el que surgió la Asociación Cultural San Agustín, cuyo nombre recuerda los inicios musicales en la orden de los Agustinos del Fundador y Socio Honorífico, D. Luis Olano Arias.
Tras las idas y venidas de muchos chavales por la Rondalla, finalmente D. Luis tuvo la ocasión idónea para formar lo que hacía tiempo llevaba esperando, un grupo de música de cámara formado por bandurrias, laúdes y guitarras. El destino quiso hacer coincidir a 5 ó 6 niños y jóvenes cuyas cualidades y cuya actitud hicieron propicia la formación de un nuevo grupo en 2002, AUGUSTINE. Sin embargo, el mismo destino hizo que D. Luis, gravemente enfermo, únicamente pudiera verlos (y no actuar con ellos) en su primer concierto, un 20 de Agosto de 2003, en el Monasterio Cisterciense de San Miguel de las Dueñas, solamente unos días antes de su desaparición.